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18 may. 2019

Video: Un problema llamado aborto




Un problema llamado aborto
Por: Félix Muñoz


¿Qué es el aborto?

El aborto (del latín abortus) es la interrupción y finalización prematura del embarazo de forma natural o voluntaria, hecha antes que el feto pueda sobrevivir fuera del útero. Un aborto ocurre cuando se toman medidas deliberadas para interrumpir un embarazo, bien conocido como saborto inducido. Se diferencia del parto prematuro o pretérmino, pues en este último sobrevive el feto. En otras palabras, es la interrupción voluntaria del embarazo por parte de la portadora.

¿Qué dice la Biblia acerca del aborto?

La biblia nunca menciona específicamente el problema del aborto. Sin embargo, hay numerosas enseñanzas en la Escritura que hacen totalmente claro la visión de Dios sobre el aborto. Jeremías 1:5 nos dice que Dios nos conoce antes de formarnos en el vientre materno. El Salmo 139:13-16 nos habla del papel activo de Dios en nuestra creación y formación en la matriz. Éxodo 21:22-25 prescribe el mismo castigo para alguien que cause la muerte de un bebé en el útero que para alguien que cometa un asesinato. Esto indica claramente que Dios considera a un bebé en la matriz del mismo modo que lo hace con un ser humano plenamente desarrollado como adulto. Para el cristiano, el aborto no es un asunto de elección de los derechos de la mujer. Es un asunto de vida o muerte de un ser humano hecho a la imagen de Dios. (Génesis 1:26-27; 9:6).

El primer argumento que se levanta siempre contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Qué sucede en los casos de violación y/o incesto?”. Tan horrendo como sería el quedar embarazada como resultado de una violación y/o incesto, ¿es el hacer asesinar a un bebé la respuesta? Dos errores no hacen un acierto. El niño que llega a ser el resultado de violación y/o incesto puede ser dado en adopción a una amorosa familia que no haya podido tener sus propios hijos, o el niño puede ser criado por su madre. Nuevamente, el bebé es completamente inocente y no debe ser castigado por los actos malvados de su padre.

El segundo argumento que usualmente se levanta contra la posición cristiana sobre el aborto es, “¿Y qué sucede cuando la vida de la madre está en riesgo?”. Honestamente, esta es la pregunta más difícil de responder en el tema del aborto. Primero, recordemos que esta situación es la razón detrás de menos de un décimo del uno por ciento de los abortos realizados en el mundo hoy en día. Hay muchísimas más mujeres que tienen abortos porque no quieren “arruinar sus cuerpos” que mujeres que tienen un aborto para salvar sus propias vidas. Segundo, recordemos que Dios es un Dios de milagros. Él puede preservar la vida de una madre y su bebé, a pesar de que todos los pronósticos médicos estén en su contra. Aunque finalmente, esta pregunta solo puede ser decidida entre el esposo, la esposa y Dios. Cualquier pareja que enfrente esta extremadamente difícil situación deberá orar al Señor por sabiduría (Santiago 1:5) para saber lo que Él quiere que hagan.

El 99% de los abortos ejecutados en el mundo actual involucran a mujeres que no quieren tener un bebe. Menos del 5 por ciento de los abortos son por razones de violación, incesto o riesgo para la salud de la madre. Incluso, en el más difícil 5 por ciento de los casos, el aborto nunca debería ser la primera opción. La vida de un ser humano en el vientre vale la pena cualquier esfuerzo para que el niño pueda nacer.



Para aquellos responsables de un aborto, el pecado del aborto no es menos perdonable que cualquier otro pecado. A través de la fe en Jesucristo, todos los pecados pueden ser perdonados (Juan 3:16; Romanos 8:1; Colosenses 1:14). Una mujer que ha tenido un aborto, o un hombre que ha animado al aborto, o aún un doctor que ha ejecutado uno, todos pueden ser perdonados por la fe en Cristo Jesús.

¿Qué dice Dios acerca de la vida e individualidad de un feto?

Las personas tienen valor e identidad antes de nacer. Está en la Biblia, Jeremías 1:5, "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones".
Dios influye en la vida de una persona mientras ésta se forma en el vientre. Está en la Biblia, Salmo 139:13-14, "Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien".

El mandamiento divino prohíbe quitar la vida. Está en la Biblia, Éxodo 20:13, "No matarás".

¿Qué dice la historia sobre el aborto?

La Didaché como bien es conocida en griego, que se traduce por “enseñanza” o “doctrina”, forma corta de "La enseñanza del Señor por los apóstoles", también conocida como Doctrina de los doce apóstoles.
Existe una parte del texto de la Didaché que habla sobre el aborto de manera específica, aunque los hebreos no acostumbraban a practicar tal cosa, los gentiles si, y ya que la iglesia del primer siglo estaba compuesta por Israelitas y gentiles, la educación sobre el aborto fue importante para establecer el fundamento moral adecuado, la didaché o doctrina de los apostoles e sla mencionada en Hechos 2:42 "Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles", esta doctrina era la impartida directamente por Jesús a los discípulos, los cuales despúes de pentecostés establecieron el credo doctrinal para la primera iglesia que es lo que se conoce hoy día como porciones del NT que en ese tiempo estaban escritas y el documento histótico de la doctrina (didaché), la cual afirma sobr el aborto:

No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte al recién nacido. - (Didajé, 2:2; Bernabé, ep. 19:5; Epístola a Diogneto 5:5; Tertuliano, apol. 9).

Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables (GS 51:3).

En efecto, la Iglesia desde el primer siglo ha enseñado que el 5to Mandamiento prohíbe matar a un inocente. La Didaché, especifica el aborto entre los pecados contra el 5to mandamiento:

«no matarás »: «Dos caminos hay, uno de la vida y otro de la muerte; pero grande es la diferencia que hay entre estos caminos... Segundo mandamiento de la doctrina: No matarás... no matarás al hijo en el seno de su madre, ni quitarás la vida al recién nacido... Mas el camino de la muerte es éste:... que no se compadecen del pobre, no sufren por el atribulado, no conocen a su Criador, matadores de sus hijos, corruptores de la imagen de Dios; los que rechazan al necesitado, oprimen al atribulado, abogados de los ricos, jueces injustos de los pobres, pecadores en todo. ¡Ojalá os veáis libres, hijos, de todos estos pecados! ». - (Didache 2:1–2 [A.D. 70]).

Tertuliano, en el siglo II habló:

“El asesinato, estando una ves y para siempre prohibido, no permite destruir ni siquiera el feto en el vientre... Obstaculizar un nacimiento es meramente una forma mas rápida de matar; no importa si tomas una vida nacida o destruyes una que va a nacer. Ese es un hombre que va a ser; tienes la fruta ya en la semilla” - (Apología 9:8 [A.D.197]).

Durante la Edad Media, teorías inadecuadas de embriología llevaron a algunos teólogos a especular que quizás una vida humana capaz de recibir un alma inmortal no existía hasta unas semanas de comenzado el embarazo. Estas teorías llevaron a la ley canónica a hacer distinción entre las penalidades por abortos al principio o mas tarde en el embarazo. Sin embargo, la enseñanza moral de la Iglesia nunca justificó ni permitió el aborto en ningún momento del desarrollo.

Estas teorías biológicas erradas quedaron obsoletas hace más de 150 años, cuando los científicos descubrieron que el nuevo individuo humano comienza a existir en el momento de la fertilización. Es la ciencia la que demuestra que la vida humana comienza en la concepción.



Desde los tiempo apostólicos la tradición cristiana ha sostenido abrumadoramente que el aborto es gravemente maléfico. Al carecer de conocimientos modernos de medicina, algunos de los primeros Padres decían que el aborto era homicidio; otros, que era equivalente a homicidio; y varios eruditos teorizaron sobre cuando y como los no nacidos son animados o reciben el alma. Pero ninguno disminuyó el mal específico que es el aborto por ser un ataque a la vida misma, y la Iglesia de los primeros siglos asoció estrechamente el aborto con infanticidio. En breve, desde el principio, la comunidad creyente cristiana sostuvo que el aborto era un mal grave.

¿Es el aborto homicidio?

El tema del aborto es quizás uno de los temas más tensos de nuestros días. Hace falta valor para encontrar una respuesta honesta a la pregunta "¿Es el aborto un homicidio?", especialmente para quienes han realizado o han tenido abortos. La biblia es clara sobre el hecho de que el homicidio es incorrecto (Éxodo 20:13). Sin embargo, en algunos casos, la biblia no prohíbe matar. Se esperaba que los soldados que representaban a su país mataran a los soldados enemigos (Josué 11:20). Eso no es homicidio. Se mataban los animales para la comida y para el sacrificados (Éxodo 24:5; Génesis 9:3-4). Eso tampoco es homicidio.

El homicidio se define como "la muerte ilegal y premeditada que una persona comete contra otra". El homicidio es una muerte ilegal, es decir, la muerte provocada por la sentencia de un ser humano contra otro, por razones personales (en vez de racionales). En reiteradas ocasiones la biblia condena el homicidio como una característica de una sociedad malvada (Deuteronomio 5:17; Isaías 1:21; Oseas 4:2; Mateo 5:21). El determinar si el aborto es o no un homicidio, implica dos consideraciones: en primer lugar, si el feto en el útero en realidad es o no un ser humano, y en segundo lugar, si un feto es un niño; sea o no, al aborto se le puede llamar correctamente un homicidio ya que es legal en la mayoría de los países. Si el homicidio es una muerte ilícita, cabría decir que una muerte lícita no sería un homicidio.

Una razón por la que el homicidio es prohibido, es que es poco ético para que una persona decida unilateralmente el destino de otro. Bajo la ley del antiguo testamento, un homicida no era condenado a muerte, a menos que hubiera múltiples testigos: "Mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera" (Números 35:30). En la guerra, los soldados no deciden matar por sus propios intereses, sino que ellos matan por obedecer a un interés nacional; si luchan por una nación digna, el interés nacional será el de proteger a los civiles inocentes de alguna amenaza. El aborto es diferente. El aborto es una muerte basada en un criterio y elección unilateral de una madre, que lo define como un homicidio. Pero si el feto todavía no es humano, si el feto es una masa de tejido impersonal o un animal, el poner fin a su vida no se consideraría como un homicidio.

Entonces, ¿un feto es un ser humano? o, ¿es algo más? Biológicamente hablando, la vida humana comienza con la concepción. Cuando el óvulo de la madre y el espermatozoide del padre se unen, se combinan y crean una nueva cadena de ADN que es totalmente única y personalizada. El ADN es información codificada, el diseño para el nuevo crecimiento y desarrollo del nuevo ser humano. No es necesario adicionar más material genético; el cigoto en la matriz es tan humano como la madre en cuyo útero habita. La diferencia entre un feto y una persona, radica en la edad, la ubicación y el nivel de dependencia. Cuando una madre aborta el proceso del desarrollo fetal, ella está destruyendo una vida única.

La biblia claramente apunta a la concepción como el comienzo de la vida humana. Sansón dijo, "porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre" (Jueces 16:17). Con esa expresión da a entender que aún su feto era el nazareo que ya Dios había planeado que fuera. David dice, "Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre" (Salmo 139:13). Una vez más, vemos a David refiriéndose a sí mismo como una persona en el vientre. Entonces él dice, "Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas" (Salmo 139:16). David está diciendo que Dios había planeado todos los días para él mientras estaba todavía en el vientre. Nuevamente, esta evidencia apunta a la persona desde su concepción, y no en el momento del nacimiento. Vemos que Dios tenía un plan similar para la vida de Jeremías aun cuando no había nacido: "Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones" (Jeremías 1:5).

La biblia considera que un feto es un niño aun por nacer, un ser humano planeado que Dios está formando a partir del momento de la concepción. Siendo este el caso, realmente no importa lo que diga la jurisprudencia humana o qué tan social o políticamente aceptable sea el aborto. La ley de Dios tiene prioridad. Una madre que decide abortar su hijo está tomando una decisión unilateral para poner fin a la vida de otra persona, y esa ha sido y siempre será la definición de homicidio.

Culmino con unas sencillas palabras: "El aborto es una aberración para Dios".

- Félix Muñoz (T.HD.).




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*Video: fragmento de la película "Unplanned" donde se muestra de forma realista el procedimiento de un aborto por ultrasonido. Eso fue exactamente lo que hizo que "Abby Johnson", ex directora de Planned Parenthood, cambiara su perspectiva de Proaborto a Provida. Esta película muestra la realidad del aborto, y gracias a ello, muchos han renunciado sus labores dentro de las clínicas abortistas.



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Me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos - Jud 1:3 (RVR).

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